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LOS ABISMOS
Camino del Hombre por los
Abismos
El Hombre en los Abismos
del Destello
La explosión interior
ocurre en sintonía con una explosión exterior en medio de los Abismos.
Cuando un individuo refleja la fuerza del Cielo puede producir
transformaciones sobre la Tierra, pero estos cambios serán superficiales
si no se profundizan o se recrean. Aquí tenemos al Caminante armónico
con los tiempos del Cielo, pero en las difíciles circunstancias que se
relacionan con los Abismos, cuya característica principal es la
imposibilidad de actuar.
Es como si un huracán se
desatara dentro de una caja cerrada. Si dura poco, los obstáculos (las
paredes del abismo) persistirán. Pero una sucesión de destellos hace la
luz, y hallar el camino sí es el fin de los Abismos. Si bien el
curso de acción y la intensidad son correctos, lo que aquí se aconseja
es la persistencia, el control del gasto de energías y la profundización
de los cambios.
Claves: Ganar una batalla no es ganar la guerra. Uno debe recrear las victorias hasta asentar su situación. Todos los logros son, en último análisis, efímeros.
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